Errores que los reclutadores no perdonan

13/03/2012. El deseo de tener un trabajo puede ocasionar errores al buscar convertirse en la primera opción de un reclutador. Uno de cada cinco responsables de recursos humanos, por ejemplo, reconoce que las tácticas de los empleados para captar su atención se han modificado, apostando a lucir como un candidato persistente, aunque llegue al grado de "hostigar" al entrevistador.

Eso fue lo que encontró una encuesta elaborada por el portal estadounidense CareerBuilder. De 2,543 entrevistados, 12% indicó que en los tres últimos años, la actitud de los trabajadores al buscar un encuentro frente al reclutador cambió, aunque no siempre se traduce en pro actividad, si no en prácticas inusuales que pueden descartar a la persona del puesto.

En la lista referida por los entrevistados, destacan acciones poco "recomendables" entre los candidatos, como:

- Esperar afuera del edificio o en recepción a que salga el encargado de Recursos Humanos para entregar el CV.

- Llegar a la empresa sin cita y hacerse pasar por conocido de alguien para ser atendido.

- Conseguir la página de Facebook o algún otro portal donde esté el reclutador para enviar mensajes personales e incluir el currículo.

- Se dio el caso de un candidato que envío el CV envuelto como obsequio y dijo que sus habilidades "eran un regalo para la compañía", indica la encuesta.

- Otros, recurren a la técnica de hablar varias veces el mismo día y mandar mails asegurando que se ponen en contacto porque, quizá, sus mensajes no han sido escuchados.

- Hay empleados que, bajo alguna de estas técnicas, consiguió una cita y al tener la charla desconocía por completo las características de la empresa.

La política de un reclutador puede traducirse en la siguiente frase "me siento tranquilo de dejar pasar a esta persona a mi casa, que es la compañía", indica Leticia Martínez Hernández, la orientadora vocacional.

Si antes de entrevistar a la persona, ésta muestra actitudes como mentir u hostigar, pone en evidencia su falta de profesionalismo y desconocimiento sobre los procesos para ser contratado (a), dice la experta.

Buscar nombres de contactos en LinkedIn, o llamar a recursos humanos para confirmar a quién enviar el currículo, no representan una falla, pero marcar todo el día y saturar el correo del reclutador con mails, sí es un error, porque un candidato debe ajustarse a la dinámica de la empresa para ser entrevistado, no agotar la paciencia del entrevistador, expresa Martínez Hernández.

Adicional a los errores que pueden cometerse para buscar una entrevista, una vez que se tiene esta oportunidad también es posible caer en comportamientos que dejan fuera al candidato.

Por ejemplo, cuatro de 10 reclutadores menciona que es un reto platicar con empleados bien preparados, que saben cuáles son los retos de ese lugar de trabajo y cómo encajaría su perfil, según análisis realizados por CareerBuilder.

Si la competencia es elevada y hay menos puestos de trabajo, por qué darse el lujo de fallar cuando se te ofrece una oportunidad. Éstas son las situaciones que dañan la imagen de un aspirante a recibir el empleo:

1. Mostrar poca seriedad. "Hay gente que llega a la entrevista como si fuera al cine", comenta Gerardo Kanahuati, director regional de Hays México, firma especializada en reclutamiento y selección de mandos medios y alta gerencia.

Mostrarse ante el entrevistador como una persona que conoce poco de sí misma y sin tener claro cómo desea proyectarse a futuro, te hace lucir como alguien que "acepta por aceptar" el empleo.

2. ‘Pecar' de informal. Aunque tu personalidad sea muy casual, hay que entender que una entrevista de trabajo requiere cumplir códigos, y uno de ellos es mostrar respeto, teniendo una idea de los alcances del puesto y la empresa donde se laborará.

La vestimenta también entra en este punto. "Si voy a Google quizá pueda ir ropa un poco menos formal, pero tampoco se trata de llegar en jeans", ejemplifica Kanahuati.

3. Evitar dar falsas expectativas. Durante la plática con el reclutador, tú mismo te darás cuenta si el trabajo cumple con tus objetivos, y tienes la capacidad y disposición para cumplir con las exigencias de ese puesto.

Si careces de un requisito que sea valioso para la empresa, o el puesto no llena tus expectativas, haz un lado el miedo a decir "No". Si pretendes ser ‘algo más' y luego te contratan, estarás generando impresiones que irreales y eso pesará al laborar en la compañía. "Hay personas que duran dos días en los empleos y es porque al enfrentarse a lo que deberán cumplir se dan cuenta que no quieren esa responsabilidad y terminan renunciando", puntualiza Leticia Martínez.

Fuente: cnnexpansion.com

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